martes, 10 de diciembre de 2013

Antes de entrar a un estudio de grabación: ¿Qué hacer?

Todos/as tenemos en mente las grandes producciones de Nickelback, Beyoncé, David Guetta... Grandes productores como Chris Lord, Rick Rubin, George Martin, Eddie Kramer... Todos ellos tienen un punto en común en todo lo que realizan: la exquisited en el trabajo.

Todos/as queremos un trabajo así para nuestra banda, nuestro proyecto o nuestra canción, ¿verdad? Bien, pues para ello necesitaremos TIEMPO y BUEN HACER. Los grandes resultados no se gestan en poco tiempo. Es algo que puedo asegurar al 100%. Quien algo quiere, algo le cuesta y cuanto más miméis y cuidéis vuestro trabajo desde el minuto uno, el resultado final será excepcional.
Por otro lado está la gestión de ese tiempo. No inviertas tiempo en algo que se te escapa o no alcanzas por falta de conocimiento o dedicación. Destina tu energía a algo productivo dentro de ese trabajo. Cada persona de la banda debe tener una función, o dos a lo sumo, de esta manera, seréis un verdadero equipo y todos/as os necesitaréis todos/as. -En un próximo post hablaremos de las diferentes funciones, si es que no las sabéis-.

¿Cómo trabajar para tener un resultado óptimo? Todo comienza con la opinión externa de una persona. Cualquier gran repostero ofrece sus productos a personas de confianza para que éstas le den una opinión y de ahí sepa corregir o mejorar. Aquí es igual. Muchas veces perdemos el control objetivo sobre lo que realizamos y eso puede ser nuestro gran enemigo. Para ello existe la figura del productor. Un productor se encarga de afincar la visión general de lo que se quiere ofrecer, que ese camino o esa línea no se tuerzan. Debe tener conocimientos teóricos, técnicos y artísticos para poder determinar decisiones que obtengan un punto de inflexión entre lo que la banda quiere y el mercado requiere. Es la persona que os acompañará desde los primeros ensayos de preproducción hasta, incluso, algunas veces, la puesta en escena final.

Denumeremos todo lo que debéis trabajar antes entrar a un estudio de grabación:

1) Conocimiento de tus canciones: Muchas veces pensamos que sabemos lo que tocamos y cómo lo tocamos. No. En el local de ensayo, normalmente, no tenemos una escucha adecuada para saber qué estamos tocando, y lo más imporntante, cómo influye esto ante lo que el resto hace. No debéis olvidar que sois un grupo haciendo música, que lo más importante es la canción, lo que entre todos generáis y no lo que tú, de forma individual (a no ser que sea una parte solista y aún así lo debatiría...), realices. Grabaos con una grabadora o con el móvil y escuchadlo para ver qué reacciones tenéis. Escuchad y prestad atención a lo que vuestro compañero está ejectutando por si debéis ayudar a explotar lo que realiza o corregirle. Debéis saber tocar vuestra parte sin tener ninguna referencia más que el METRÓNOMO. De esta manera estaréis seguros de que os sabéis vuestra pieza.

2) El metrónomo: El mejor amigo y/o mayor enemigo del músico. Depende para qué genero o estilo musical, será fundamental que toquéis bajo una claqueta o un metrónomo. Éste os ayudará a sonar de una manera más compacta y profesional, siendo el "director digital" de vuestra ejecución. Insistid en ello.

3) La elección del tempo: ¿120bpm o 123bpm? No es lo mismo. La elección del tempo de la canción es una de las decisiones más importantes a la hora de comunicar una sensación a través de música o sonido. Se dice que los grandes hits están o deben estar compuestos entre 116bpm y 124bpm. ¿Por qué? Otro día hablaremos sobre ello porque aquí hay mucho que decir a nivel de psicoacústica.

4) Si no tienes nivel suficiente no improvises: La improvisisación no es una buena aliada en el estudio. Para poder improvisar a un buen nivel, donde no se note inseguridad en la ejecución, debéis tener un altísimo nivel técnico, compositivo, creativo y resolutivo para que el oyente no perciba algo raro. Esto sólo se consigue con años y años de estudio y dedicación, por lo que de momento intentaremos dejarlo de lado y concentrarnos en realizar todo de forma correcta desde el local de ensayo.

5) El equipo: Por muy buen micrófono, mesa de mezclas y técnico que haya, si vuestro instrumento está mal quintado o mal afinado, no valdrá de nada. Dos semanas antes llevad vuestro instrumento al luthier de vuestra ciudad y que realice un ajuste general, con cambio de cuerdas incluido. Las cuerdas y el calibre de éstas son muy importantes porque determinan el brillo de los acordes y notas, influyen en el sustain, detallan los matices... La elección de los parches de batería y tamaño de timbales es importante también, al igual que la afinación de éstos. Lo mismo ocurre con tu amplificador o batería. Si no disponéis de uno al nivel que requiere la grabación que vais a realizar, pedid que os lo dejen o alquiladlo. Siempre es importante partir de productos de calidad para facilitar el trabajo al técnico. Los pequeños detalles son los marcarán la diferencia.

6) Trabaja con mente abierta: Esto es arte, antónimo de mente cerrada. Escuchad a las personas que os rodean en la grabación: el productor, el técnico o el responsable de la grabación son puntos clave para determinar varias decisiones que quizás el músico o el grupo no deben tomar. La aportación de un nuevo arreglo, un cambio de tempo o compás, nueva instrumentación, añadir un coro... O, incluso, descartar una parte de una canción o la canción en su totalidad. Véase este ejemplo: "Me gustaría ser piloto de carreras profesional pero el coche que he construido no alcanza los 100Km/h". En este caso es mejor desechar el motor o el coche entero para construir algo de cero, ya que, por mucho que te guste el coche no puede competir al nivel que tú quieres.

7) Ten paciencia y sé educado: Ante todo somos personas y siempre debemos tratarnos con respeto y educación a la hora de dar una opinión. La ofensa a un compañero o hacerle sentir mal, como en cualquier caso de la vida, siempre nos traerá problemas, causará un mal ambiente de trabajo que repercutirá en el resultado final de vuestra obra. Si cuidas a la gente que te rodea generarás una energía positiva de trabajo. Si eres paciente y trabajas como debes, conseguirás todo lo que tienes en mente.

8) Menos es más: Por último, sed sincero con vosotros mismos, conoced vuestras posibilidades y pensad que lo importante es transmitir una emoción de la mejor forma posible. Siempre será mejor meter dos notas en el momento y lugar adecuados que diez mal metidas, de las cuales sólo tres están de forma nitida. Pensad que la música es un medio de comunicación. Si vosotro/as estáis escuchando a una persona que habla muy rápido, se traba, tartamudea, se pone nervioso, notáis inseguridad... Dejaréis de prestar atención porque no entenderéis nada. La música es lo mismo.
Además, el público sólo podrá decir que tocáis mal sólo si lo demostráis, pero si siempre hacéis las cosas bien, aunque sean sencillas, jamás podrán decir que no lo hacéis bien. Esto es lo importante.







Realizaremos un gran trabajo. 



Work Hard!
www.jagobaormaetxea.com





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