domingo, 29 de junio de 2014

Retos e inteligencia emocional. ¿Por qué?

El profesor Howard Gardner, uno de los 100 intelectuales más influyentes del mundo y premio Príncipe de Asturias, se hizo en los años setenta una pregunta sencilla: ¿podemos imaginarnos que cuando Cervantes escribía o cuando Velázquez pintaba, sus cerebros estaban haciendo las mismas operaciones que un astrofísico o un matemático cuando trabajan? Nos enseñó que la inteligencia es un potencial biopsicológico y que además es plural. Cada persona posee, además de la inteligencia cognitiva, otros tipos de inteligencias que nos ayudan en aspectos tan necesarios como la generación de nuevas ideas y la capacidad de crear, la posibilidad de llegar a acuerdos, o lograr la confianza en uno mismo y en los demás. Son las que conocemos, entre otras, como inteligencia emocional, inteligencia social e inteligencia creativa.



No han pasado más de 20 años. La inteligencia emocional es algo relativamente nuevo en nuestras vidas. Como siempre, existen países mucho más avanzados que el nuestro, los cuales, de manera obligatoria, ya han integrado sistemas como la "estimulación tempraña" o la "psicomotricidad" en la educación de sus jóvenes. Digamos que construyen perfectamente los que después, al de unos años, serán los que gobiernen y lideren el país. Sembrar para recoger.
Desde siempre hemos sido conscientes de que la razón y las emociones de las personas no son dos dimensiones separadas e independientes. La investigación en neurociencia que se ha realizado en los últimos 20 años ha corroborado esa intuición y ha demostrado que educar la razón pasa por educar las emociones, y que una relación inteligente entre ambas es decisiva para afrontar la vida profesional y personal.

¿Por qué existen personas con una capacidad enorme de comprensión y reflexión? ¿Qué nos hace abrir la mente? Sin duda alguna, la inteligencia emocional (IE). La investigación más reciente ha constatado que una mayor IE facilita un mejor rendimiento académico, mejora las relaciones sociales, contribuye a evitar las conductas disruptivas y mejora el ajuste psicológico.




La educación de las emociones no es un lujo. Es una necesidad imperiosa que tenemos que afrontar desde las primeras etapas del sistema educativo. Si hacemos ahora esa apuesta en nuestro país, habrá más posibilidades de que los ciudadanos sean personas sanas y equilibradas, menos agresivas y más solidarias, con iniciativa, creatividad y liderazgo. En definitiva, necesitamos una escuela más abierta que potencie la inteligencia emocional, social y creativa con el humilde, y a la vez tan humano, propósito de aprender a convivir y ser felices.

¿Qué relación tienen los retos y la IE? Cuanta mayor IE, más retos añadiremos a nuestras vidas. Los retos son pruebas de superación que nos ayudan a fortalezar la confianza en nosotros mismos. Nos ayudan a construir un camino con una dirección clara y concisa. Nos motivan.
Todo el mundo puede ponerse retos en su vida. Y, no necesariamente, un reto debe ser algo que acabe con tu energía, sino tomar una decisión que, a primera vista, sepas con certeza que vas a conseguir. Una vez logrado esto podrás aumental el nivel de dificultad. Nunca pidas tener menos dificultades, pide siempre mejorar tu habilidad para ser mejor y afrontar mejor los retos. Porque los retos siempre van a existir.



La IE emocional nos ayuda y educa a convertir los problemas en retos. Todos tenemos problemas. Cuando tenemos una meta, también tenemos obstáculos que impiden la consecución de ese objetivo. De otro modo sería demasiado fácil y no habría diversión. El objetivo bloqueado por una barrera es un problema. Superar la barrera y lograr el objetivo es el juego de la vida. A esto también se llama solucionar problemas.

Si no sabes por dónde empezar, quizá, debas realizarte estas preguntas:
¿Qué haces en tu vida que realmente quieres hacer?
¿Qué desearías estar haciendo y, sin embargo, no haces?
¿Qué haces en tu vida que no quieres hacer?
¿Qué no haces en tu vida que no quieres hacer?

Cuando te quedes sin respuestas, probablemente encuentres algo de provecho.


"El pueblo, por desgracia, es todavía muy ignorante, y es mantenido en su ignorancia por los esfuerzos sistemáticos de todos los gobiernos, que consideran esta ignorancia como una de las condiciones más esenciales de su propia potencia" -Mijail Bakunin-






Fuentes: http://www.trans4mind.es, http://elpais.com


jueves, 19 de junio de 2014

Los dos lobos


LOS DOS LOBOS

Las miradas de todos aquellos árboles, 
el rumor que propaga el viento
la sonrisa de los verdes girasoles,
te harán saber si miento.

Una partida de ajedrez
con una llegada y una huida.
Sesgo alfil el que camina,
cuya vida jamás encontrará vejez.

Uno, prisionero de la agonía,
príncipe de la tiranía.
Esclavo de la avidez,
siervo de la idiotez.

Otro, aprendíz de la ironía,
aunque señor de la alegría.
Cortés con la mayoría,
aunque no sepa poesía.

Rugen, pero rugen en soledad.
Aman, pero aman con frialdad.
Ciegos frente al espejo del alma,
que, quizás, algún día tendrá calma.


Jagoba Ormaetxea
"-Poemas de un vetusto poeta-. 2016"




domingo, 25 de mayo de 2014

La intuición: nuestra mejor arma

En alguno de mis anteriores post hablaba sobre el lado consciente e inconsciente que posee nuestro cerebro. Expliqué que tomamos decisiones mucho antes de que las podamos pensar de un modo racional y consciente porque, al fin y al cabo, somos emoción. Las emociones controlan un alto porcentaje de la capacidad de decisión ante cualquier obstáculo.
La intuición se encuentra dentro de nuestro lado inconsciente y hoy os hablaré de todo su potencial.


"La única cosa realmente valiosa es la intuición" -Albert Einstein-. ¿Por qué una de las personas más talentosas que han residido en el planeta, un personaje de tal caracter científico y empírico, es capaz de llegar a tal conclusión? Veamos. Pongamos un ejemplo sencillo. Un familiar nuestro posee una enfermedad de síntomas extraños donde es difícil determinar un diagnóstico. Vamos a nuestro especialista y nos da a elegir dos opciones: poner los datos en un ordenador muy sofisticado que nos dará los pasos a seguir para la sanación de nuestro familiar o, por lo contrario, ponernos en manos de un médico con una larga experiencia. ¿Cuál elegiriamos? Obviamente nos inclinaríamos por la segunda. En ocasiones no nos sirve de nada una inteligencia basada en el análisis y la lógica, confiamos más en la intuición del doctor para que mediante la observación, su experiencia y sus sensaciones al respecto, nos pueda dar una solución.


Pensemos ahora en otra de esas situaciones en las que de repente, nos surge una idea, un proyecto, un plan... Estamos en la cama y de pronto nos viene esa sensación imprevista. Estamos relajados y nuestro cerebro nos regala de improviso una imagen. ¿De dónde sale? No se trata en absoluto de un razonamiento deliberativo o lógico, sino una sensación, una intuición que asciende desde nuestro cerebro inconsciente. Pero, entonces, ¿De qué está hecho nuestro cerebro inconsciente? Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos. Ahí se haya nuestra verdadera personalidad y esencia. Por ello siempre considero que debemos equivocarnos porque así sabremos que estamos actuando, que recopilamos información, que estamos regenerando y fortaleciendo nuestra intuición, ya que, como jamás tendremos los suficientes datos empíricos para dar una afirmación absolutamente acertada, deberemos recurrir a nuestra mayor arma: la intuición.

La mayoría de nuestras ideas son emocinoales, es decir "las sentimos", y pocas las analizamos mediante el pensamiento deliverativo. De hecho, estas dimensiones llevan a muchos expertors a indagar cómo profesionales de la bolsa y otros agentes que mueven los hilos de las grandes economías, toman sus decisiones. Tal vez se guíen por sus emociones e intereses sin aplicar la lógica a sus acciones.



Por muchas vueltas que le demos, solo parece haber dos grandes sistemas a la hora de tomar decisiones. ¿Cómo hemos tardado tantos siglos en descubrir algo que resultaba esencial hasta para andar por casa? Fue el premio Nobel Daniel Kahneman el que descubrió esa obviedad: el sistema intuitivo es mucho más influyente de lo que la experiencia parece aconsejar; es, sencillamente, el secreto de muchos juicios y pareceres que la gente elige. - See more at: http://www.eduardpunset.es/19024/general/la-intuicion-tambien-cuenta#sthash.q8cNCFIl.dpuf
Hubo dos experimentos que pudieron comprobar la existencia de la intuición, y no sólo eso, sino que la percepción de la realidad dependía de una y mil cosas, como la presencia de un recuerdo a largo plazo que justificaba lo que estábamos viendo, una foto que no sólo nos avivaba el recuerdo sino que lo podía reformar, una nota o melodía cuyo impacto iba a ser netamente mayor que una fotografía. Existe un experimento muy conocido. Se trataba de demostrar que podemos estar ciegos a la hora de ver algo que no vemos, simplemente, porque estamos obnubilados en otra cosa. Véase el vídeo:

http://www.youtube.com/watch?v=F0paA3gsA1s

El experimento demostró no sólo que podemos estar ciegos ante una evidencia, como ver pasear a un gorila por la clase, sino que seguimos estando ciegos ante nuestra ceguera.


“Hay un chispazo en la conciencia, llámese intuición o como se quiera, que trae la solución sin que uno sepa cómo o por qué” - Albert Einstein -





Fuentes: eduardpunset.es y lamenteesmaravillosa.com

Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos, ahí donde se instalan nuestras emociones y nuestra personalidad, ahí donde se haya nuestra verdadera esencia. - See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/el-poder-de-las-intuiciones#sthash.OZo9Wi76.dpuf
Pongamos un sencillo ejemplo. Un familiar nuestro padece una enfermedad de síntomas extraños donde es difícil obtener un diagnóstico, vamos a nuestro especialista y nos da a elegir dos opciones: poner los datos en un ordenador muy sofisticado que nos dará los pasos a seguir para poder curar a nuestro familiar, o, por lo contrario, ponernos en mano de un médico con una larga carrera de experiencia ¿A cuál elegiríamos? Obviamente nos inclinaríamos por el médico. En ocasiones no nos sirve de nada una inteligencia basada en el análisis y la lógica, confiamos más en la “intuición” del doctor para que mediante la observación, su experiencia y sus sensaciones al respecto, nos pueda dar una solución. Pensemos ahora en otra esas situaciones en las que de repente, nos surge una idea, un proyecto, un plan… estamos en la cama y de pronto nos viene esa sensación imprevista. Estamos relajados y nuestro cerebro nos regala de improviso con una imagen ¿De dónde ha salido? No se trata en absoluto de un razonamiento deliberativo y lógico, es más bien una sensación, una intuición que asciende de pronto de nuestro cerebro inconsciente. Pero entonces ¿De qué está hecho el cerebro inconsciente? Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos, ahí donde se instalan nuestras emociones y nuestra personalidad, ahí donde se haya nuestra verdadera esencia. - See more at: http://lamenteesmaravillosa.com/el-poder-de-las-intuiciones#sthash.OZo9Wi76.dpuf
Pongamos un sencillo ejemplo. Un familiar nuestro padece una enfermedad de síntomas extraños donde es difícil obtener un diagnóstico, vamos a nuestro especialista y nos da a elegir dos opciones: poner los datos en un ordenador muy sofisticado que nos dará los pasos a seguir para poder curar a nuestro familiar, o, por lo contrario, ponernos en mano de un médico con una larga carrera de experiencia ¿A cuál elegiríamos? Obviamente nos inclinaríamos por el médico. En ocasiones no nos sirve de nada una inteligencia basada en el análisis y la lógica, confiamos más en la “intuición” del doctor para que mediante la observación, su experiencia y sus sensaciones al respecto, nos pueda dar una solución.

Pensemos ahora en otra esas situaciones en las que de repente, nos surge una idea, un proyecto, un plan… estamos en la cama y de pronto nos viene esa sensación imprevista. Estamos relajados y nuestro cerebro nos regala de improviso con una imagen ¿De dónde ha salido? No se trata en absoluto de un razonamiento deliberativo y lógico, es más bien una sensación, una intuición que asciende de pronto de nuestro cerebro inconsciente. Pero entonces ¿De qué está hecho el cerebro inconsciente?

Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos, ahí donde se instalan nuestras emociones y nuestra personalidad, ahí donde se haya nuestra verdadera esencia.

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Pongamos un sencillo ejemplo. Un familiar nuestro padece una enfermedad de síntomas extraños donde es difícil obtener un diagnóstico, vamos a nuestro especialista y nos da a elegir dos opciones: poner los datos en un ordenador muy sofisticado que nos dará los pasos a seguir para poder curar a nuestro familiar, o, por lo contrario, ponernos en mano de un médico con una larga carrera de experiencia ¿A cuál elegiríamos? Obviamente nos inclinaríamos por el médico. En ocasiones no nos sirve de nada una inteligencia basada en el análisis y la lógica, confiamos más en la “intuición” del doctor para que mediante la observación, su experiencia y sus sensaciones al respecto, nos pueda dar una solución.

Pensemos ahora en otra esas situaciones en las que de repente, nos surge una idea, un proyecto, un plan… estamos en la cama y de pronto nos viene esa sensación imprevista. Estamos relajados y nuestro cerebro nos regala de improviso con una imagen ¿De dónde ha salido? No se trata en absoluto de un razonamiento deliberativo y lógico, es más bien una sensación, una intuición que asciende de pronto de nuestro cerebro inconsciente. Pero entonces ¿De qué está hecho el cerebro inconsciente?

Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos, ahí donde se instalan nuestras emociones y nuestra personalidad, ahí donde se haya nuestra verdadera esencia.

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Pongamos un sencillo ejemplo. Un familiar nuestro padece una enfermedad de síntomas extraños donde es difícil obtener un diagnóstico, vamos a nuestro especialista y nos da a elegir dos opciones: poner los datos en un ordenador muy sofisticado que nos dará los pasos a seguir para poder curar a nuestro familiar, o, por lo contrario, ponernos en mano de un médico con una larga carrera de experiencia ¿A cuál elegiríamos? Obviamente nos inclinaríamos por el médico. En ocasiones no nos sirve de nada una inteligencia basada en el análisis y la lógica, confiamos más en la “intuición” del doctor para que mediante la observación, su experiencia y sus sensaciones al respecto, nos pueda dar una solución.

Pensemos ahora en otra esas situaciones en las que de repente, nos surge una idea, un proyecto, un plan… estamos en la cama y de pronto nos viene esa sensación imprevista. Estamos relajados y nuestro cerebro nos regala de improviso con una imagen ¿De dónde ha salido? No se trata en absoluto de un razonamiento deliberativo y lógico, es más bien una sensación, una intuición que asciende de pronto de nuestro cerebro inconsciente. Pero entonces ¿De qué está hecho el cerebro inconsciente?

Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos, ahí donde se instalan nuestras emociones y nuestra personalidad, ahí donde se haya nuestra verdadera esencia.

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Pongamos un sencillo ejemplo. Un familiar nuestro padece una enfermedad de síntomas extraños donde es difícil obtener un diagnóstico, vamos a nuestro especialista y nos da a elegir dos opciones: poner los datos en un ordenador muy sofisticado que nos dará los pasos a seguir para poder curar a nuestro familiar, o, por lo contrario, ponernos en mano de un médico con una larga carrera de experiencia ¿A cuál elegiríamos? Obviamente nos inclinaríamos por el médico. En ocasiones no nos sirve de nada una inteligencia basada en el análisis y la lógica, confiamos más en la “intuición” del doctor para que mediante la observación, su experiencia y sus sensaciones al respecto, nos pueda dar una solución.

Pensemos ahora en otra esas situaciones en las que de repente, nos surge una idea, un proyecto, un plan… estamos en la cama y de pronto nos viene esa sensación imprevista. Estamos relajados y nuestro cerebro nos regala de improviso con una imagen ¿De dónde ha salido? No se trata en absoluto de un razonamiento deliberativo y lógico, es más bien una sensación, una intuición que asciende de pronto de nuestro cerebro inconsciente. Pero entonces ¿De qué está hecho el cerebro inconsciente?

Aquí está la verdadera esencia de la cuestión. Las intuiciones parten de nuestras experiencias almacenadas en nuestro cerebro, de toda esa vida experimentada a base de logros y fracasos, ahí donde se instalan nuestras emociones y nuestra personalidad, ahí donde se haya nuestra verdadera esencia.

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martes, 13 de mayo de 2014

El productor musical

Much@s me preguntáis sobre cuál o cuáles son las funciones de un productor musical, así que hoy me dedicaré a hablar sobre tal figura, explicando sus cargos y funciones.

Comencemos con la situación histórica. En la primera mitad del siglo XX, el rol del productor discográfico era comparable al de un productor cinemátográfico, debido a que el productor discográfico organizaba y supervisaba las sesiones de grabación, pagaba a los técnicos, músicos y arreglistas y algunas veces escogía material para el artista.

En los años 50 este papel fue interpretado por los directores A&R (artista y repertorio), entre los más destacados estaba el músico y compositor Mitch Miller en Columbia Records. Hasta los años 60 varios productores y directores A&R eran pagados por parte de los grandes sellos discográficos, y varias grabaciones se hacían en estudios controlados y operados por los mismos, como los famosos estudios Abbey Road en Londres, controlados por EMI.
En la segunda mitad de los años cincuenta emergió una nueva categoría: la de los productores independientes. Entre los primeros productores independientes se encuentran Leiber & Stoller, Phil Spector (creador de la pared de sonido) y Joe Meek (pionero de estudio británico).
Este cambio fue facilitado por la introducción de la tecnología de grabación de cinta magnética de alta fidelidad, que alteró considerablemente los procesos y la economía de la grabación de música. La cinta magnética permitió el establecimiento de estudios de grabación independientes en grandes centros de grabación como Los Ángeles, Londres y Nueva York. A diferencia de los antiguos estudios, que eran parecidos a una "tienda cerrada", estos nuevos estudios podían ser usados por cualquier artista no asociado a las grandes casas discográficas.
Los estudios más grandes eran típicamente establecidos y operados por los más importantes ingenieros de grabación. Estos se construían cuidadosamente para crear condiciones óptimas de grabación, y estaban equipados con lo último en equipamiento de grabación y micrófonos de alta calidad, así como amplificadores electrónicos e instrumentos musicales.
Importantes estudios como los estudios Olympic en Londres o United Western Recorded en Los Ángeles se convirtieron rápidamente en los lugares de grabación más solicitados en el mundo. Estas "fábricas de éxito" producirían varias de las grabaciones de pop más exitosas del resto del siglo.

Siguiendo con el símil cinematográfico, el director de la película puede ser en algunos casos también el autor del guión. O el director de fotografía. Pero no necesariamente. El director de cine es, por encima de todo, el encargado de dirigir a todos los componentes del equipo artístico y técnico involucrados en el proceso creativo de realización de una película. El productor musical hace lo mismo. Posee la visión general del proyecto con las primeras ideas, se encarga de desarrollar un plan de grabación, entrando dentro de éste, los músicos apropiados, el arreglo más acertado, el estudio y el equipamiento oportunos, etc. Una cadena de decisiones, que si todas son acertadas, el resultado final será el idóneo. El productor puede ser también el autor de la canción, o el ingeniero de sonido de la grabación, o interpretar todos los instrumentos. Pero no es necesario. Lo que sí es necesario es que explique a los demás cómo él escucha la canción en su cabeza. Así, cuantas más herramientas y conocimientos tenga sobre el proceso y sobre las técnicas involucradas en él, más probable será que esa canción se haga finalmente realidad tal y como él la imaginó.

Para ser más concretos, y a modo de resumen, pongamos todo en estos puntos. El productor musical debería poseer conocimientos de las siguientes disciplinas:

1) Musicales:
  • Armonía. Muchas veces, el cambio de un sólo acorde o una modulación concreta puede hacer que la canción dé un giro de 360 grados. Lo importante es saber elegir y el porqué.
  • Arreglos. Un arreglo musical es escribir nota por nota lo que hace cada instrumento a lo largo de la canción en vez de esperar la propuesta interpretativa del músico, ya sea para escribir él mismo los arreglos o transmitirle al arreglista lo que busca y hacer las correcciones pertinentes.
  • Conocer la variedad de instrumentos y amplificadores en cuanto a construcción y sonido se refiere. Por ejemplo: saber cómo apagar armónicos indeseados de una batería o elegir la guitarra acústica más apropiada para esta canción.
  • Tocar algún instrumento. El piano es ideal para este tipo de trabajo.
2) Programación midi (secuenciación)

3) Técnicos:
  • Acústica. La sala donde grabamos afecta a qué y cómo se graba un instrumento. Saber si esta sala es la apropiada para grabar este instrumento y cómo poder modificar esa acústica si no es conveniente.
  • Microfonía. Conocer los diferentes tipos de micrófronos que existen y saber cuál elegir en cada situación para conseguir el sonido que busca.
  • Pre-amplificadores. También dejan su sello en la captación/creación de un sonido determinado.
  • Digitalizadores. Lo que comúnmente se conoce como tarjeta de sonido.
  • Mezcla. Saber qué sonido busca y cómo conseguirlo. Si él no es el responsable de mezclar la canción debe poder transmitir al ingeniero de mezcla lo que quiere. Debe saber cómo influyen en el sonido dispositivos como ecualizadores, compresores, reverberaciones, delays…
  • Masterización. Qué es la masterización y cómo puede beneficiar a la canción y al tipo de público/entorno al que va encaminada.
4) Psicología aplicada. Crear un buen ambiente de trabajo y saber sacar de cada individuo lo mejor
que pueda dar ese día en esas condiciones. Un buen resultado comienza en la motivación plena del músico. Ser uno más, ni estar por encima ni por debajo.

5) Dotes de dirección, liderazgo y planificación. Anticipación y solvencia de problemas.

6) Contables. Cuánto vale una hora de estudio, un músico de sesión, el catering, una mezcla. Anticipar el coste TOTAL de la producción con TODAS sus fases y no tener nunca que emplear parte de sus honorarios para sufragar una mala previsión de esos costes.


Fases de una producción musical:
■ Planificación del proceso.
■ Composición o selección de temas.
■ Preproducción: Crear el boceto de la canción y plasmarlo en el software, dispositivo de grabación o partitura.
■ Arreglos.
■ Programación de instrumentos virtuales: Tanto los que formarán parte de la mezcla final como los que servirán de boceto o guía para ser interpretados y reemplazados posteriormente.
■ Grabación de instrumentos acústicos y eléctricos.
■ Programaciones extra.
■ Post-producción de sonidos: Modificación mediante efectos y/u otros medios de los sonidos ya grabados
■ Mezcla: Hacer convivir y sonar todas las pistas de la canción y crear una sola pista/ archivo estéreo.
■ Masterización: Retoque de ese último archivo estéreo.

Pero lo más importante, lo que realmente importa, es EMOCIONAR. Por gran calidad técnica o musical que disponga el productor musical, si no sabe emocionar a quien va a escuchar... Hablamos de arte, hablamos de sentir, hablamos de generar emoción.



"La música es la taquigrafía de la emoción" -León Tolstói-




Fuentes: Wikipedia y musicacreativa.com

domingo, 23 de marzo de 2014

Filofobia: Miedo a enamorarse

Hacía mucho tiempo que no me sentaba a escribiros. Quizá por falta de tiempo, por falta de ganas, o tan simplemente, por no saber qué contar. Últimamente llevo observando varias situaciones relacionadas con el miedo y hace un mes tuve que impartir una charla sobre dicha emoción. Así que lo llevaré a mi terreno y compartiré con vosotr@s alguna que otra experiencia. Probablemente a much@s de vosotr@s os valgan.

El miedo es una emoción caracterizada por una intensa sensación, habitualmente desagradable, provocada por la percepción de un peligro, real o supuesto, presente, futuro o incluso pasado. Es una emoción primaria que se deriva de la aversión natural al riesgo o la amenaza, y se manifiesta en todos los animales, lo que incluye al ser humano. La máxima expresión del miedo es el terror. Además el miedo está relacionado con la ansiedad.

Podemos tener miedo a cualquier cosa pero el caso más común que me encuentro es el miedo a enamorarse. Rupturas dolorosas o separaciones que han dañado nuestra confianza, autoestima y han sido tan desgarradoras que decimos cerrarle las puertas al amor. El miedo a enamorarse es la consecuencia de una relación de pareja que no tuvo un final feliz y por ello no queremos volver a sufrir por amor. Esto viene a llamarse, filofobia.

Generalmente cuando se profundiza en este miedo existe una o varias causas de base y el temor no es sino un mecanismo de defensa que asume la idea: “mejor no amar para no sufrir”.
La persona que padece la Filofobia experimenta un miedo intenso a enamorarse, al compromiso y a mantener relaciones íntimas. De esta forma, se niega el placer del amor. Sin embargo, lo curioso es que una vez que se ha superado el miedo inicial estas personas pueden vivir intensamente las relaciones de pareja.

Existen dos comportamientos básicos:
- Enamorarse de personas imposibles. De esta forma, en vez de reconocer sus miedos, se autoafirman que ellos sí están enamorados pero su amor es imposible.
- Establecer relaciones que están predestinadas al fracaso porque las personas no tienen nada en común. Así, ell@s mism@s construyen una suerte de profecía que se autocumple.




Y, ahora, lo más importante: ¿Cómo superar el miedo al amor?

Para superar el miedo al amor, se hace necesario que analicemos qué es lo que nos originó ese temor. ¿Tal vez pudo deberse a una situación traumática de nuestro pasado? ¿El dolor por una pareja perdida? ¿Maltrato psicológico o físico? ¿Falta de autoestima?
Respondiendo principalmente a estas interrogantes conoceremos en primer lugar qué fue lo que nos originó ese miedo al amor.
Luego debemos analizar qué es lo que queremos en nuestra vida, qué pareja deseamos encontrar y cuál sería la persona ideal para nosotros. Eso sí, no deberemos confundir este análisis objetivo y realista con la idealización de un individuo que en realidad no existe.
También puede ser buena idea hablar con nuestr@s amig@s. De esta forma no sólo conseguiremos desahogarnos, sino analizar con ell@s qué es lo que nos ocurre y a qué es debido ese miedo.
Por tanto, el miedo a enamorarse NO es algo contra lo que debas luchar. Ni es algo a lo que necesites oponerte, o no harás sino alimentarlo y volverlo más grande.
En lugar de eso, relájate en la certeza de que si dejas de resistirte a la vida, la persona en cuestión volverá a enamorarse de ti. Recuerda que sólo tú puedes marcar quién puede y quién no puede hacerte daño, y sobretodo qué puede hacerte daño.

La confianza es algo importantísimo, al igual que la comunicación, con la persona que estás conociendo. Si decides conocer a alguien es porque crees en ella y ésta deberá saber qué te ocurre para saber actuar de una manera u otra, si realmente te quiere o quiere seguir conociéndote. Probablemnete esos miedos aparezcas aún así pero esa persona, si es la adecuada, sabrá calmarte y aportarte confianza para tranquilizar la situación. No es algo que se supere de un día para otro pero, al igual que todo miedo se supera, éste también.
No huyas. Huir del miedo no es una solución, tan solo un parche de una duración corta y no harías más que autoengañarte.

Yo jamás he tenido miedo porque soy una persona que ama todo lo que hace. Absolutamente todo. Si tengo que hacer algo sin amarlo, prefiero no hacerlo. Gracias a ello puedo disfrutar de una vida plenamente feliz, llena, sin miedos, sin tabús, sin inseguridades... Cada día que pasas con miedo es un día que pierdes en tu vida.

Mucha gente pagaría por sentir, por enamorarse... si lo has conseguido y tienes miedo, afróntalo, merecerá la pena.

"Sólo una cosa vuelve un sueño imposible: el miedo a fracasar" -Paolo Coelho-

miércoles, 25 de diciembre de 2013

Solos venimos al mundo y solos nos marchamos

Solos venimos al mundo y solos nos marchamos. Esto debería hacernos reflexionar.

Os hablaré de la dependencia emocional; qué es, en qué consiste, qué es lo hace que normalmente dependamos de alguien, etc. Existen muchos tipos: al trabajo, a los hijos, al alcohol... Pero hoy nos centraremos en la pareja.

Todo ser humano es único e irrepetible, es decir, cada persona es individual más allá de su carácter relacional. La verdadera felicidad en la vida reside en encontrar el equilibrio que surge de poder estar bien con uno mismo, cultivar los momentos de soledad, y también, tener relaciones sociales de amistad, familia y amor. Nadie va a querernos ni a cuidarnos como nosotros podemos hacerlo. Si nosotros nos queremos, nos respetamos y nos cuidamos, el resto harán lo mismo. Pero, por otro lado, existen situaciones en las que se produce el efecto contrario. Existen parejas que tienen un alto grado de dependecia emocional, que siguen en pareja porque así llevan muchos años y no saben vivir el uno sin el otro, aunque todos los días estén discutiendo. Lo dejan, vuelven, vuelven a dejarlo... Están enganchados de una forma insana.
Muy probablemente sean personas que se quieren poco a sí mismas y por eso dependen de alguien para que les llene ese vacío. Da igual que se rellene de una manera sana o insana, el caso es que esté lleno. Así es el ser humano. Suele importar más la cantidad que la calidad.

Toda dependencia, como indica su propio nombre, tarde o temprano deriva en una situación asfixiante, donde falta libertad interior. ¿Cuáles pueden ser los síntomas de un problema de codependencia emocional? Baja autoestima, cambios bruscos de estado de ánimo, miedo al cambio, idealización excesiva de otra persona, baja tolerancia hacia la frustración y un bajo concepto de sí misma, incapacidad para poner límites en ciertas relaciones y decir no… Si no nos queremos y no nos respetamos nadie lo hará y estaremos dándonos contra un muro contínuamente. 
Cualquier frase que se componga de "depende de" no es algo bueno, ya que si eso falta, supondrá que algo no irá bien. No podemos depender de nuestra pareja si algún día falta, ya que, si esto es así tampoco sabremos querer o amar de una forma sana. No comparto la opinión de los que dicen; "si no hay locura no hay Amor". Para nada. Las relaciones más estables y duraderas, donde existe amor verdadero y equilibrio emocional, son relaciones que no se basan en la locura del momento y pasión constante. Para un tiempo de corta duración puede ser algo excitante, pero a la larga es una bomba de relojería.

Las personas dependientes no viven de verdad su propia vida porque se centran de una forma desmedida en los demás. Por tanto, conviene tomar conciencia de que el tiempo pasa y no vuelve. Utiliza la inteligencia emocional. Vive tu vida, incluye a los demás en tu mundo, comparte, déjate conocer, ama en libertad, crece como persona, evoluciona… Pero no quieras fusionarte hasta el extremo con la personalidad de otra persona por mucho que le admires, porque además de ser imposible, este camino sólo causa dolor e infelicidad: tú eres el centro y motor de tu vida.


Cuando una persona se encuentra en una situación así es el mejor momento para empezar a realizar actividades nuevas en su vida. ¿Por qué no un cambio de imagen? Verse físicamente bien y atractivo/a ayuda muchísimo a ganar seguridad y autoestima. Practica deporte. Es la forma más sana de canalizar el estrés y la frustración. Escucha mucha música porque explotará tus emociones y ayudará a que saques fuera todo aquello que llevas dentro. Lee, culturízate. La información es poder y lo que te hará diferenciarte del resto es tu capacidad cultural. Saber de muchas cosas te dará más seguridad, podrás conversar con más gente, conocer nuevas formas de pensar... Pasea. Sal a la calle, solo/a o acompañado/a. El Mundo no va a hacerte daño porque vayas solo/a a los sitios. Camina con seguridad y no estés erguido/a. Nadie va a comerte y además le harás un gran favor a tu espalda.

En definitiva, respétate, quiérete, prueba cosas nuevas, cambia tu imagen, equivócate, aprende, culturízate, aprende música, escucha música, lee, pasea, sal, baila... pero jamás estés con alguien con quien no quieres estar. Estarás perdiendo un tiempo valiosísimo de tu vida. Y, de momento, sólo conocemos una.

Solos venimos al mundo y solos nos marchamos. Esto debería hacernos reflexionar.




martes, 10 de diciembre de 2013

Antes de entrar a un estudio de grabación: ¿Qué hacer?

Todos/as tenemos en mente las grandes producciones de Nickelback, Beyoncé, David Guetta... Grandes productores como Chris Lord, Rick Rubin, George Martin, Eddie Kramer... Todos ellos tienen un punto en común en todo lo que realizan: la exquisited en el trabajo.

Todos/as queremos un trabajo así para nuestra banda, nuestro proyecto o nuestra canción, ¿verdad? Bien, pues para ello necesitaremos TIEMPO y BUEN HACER. Los grandes resultados no se gestan en poco tiempo. Es algo que puedo asegurar al 100%. Quien algo quiere, algo le cuesta y cuanto más miméis y cuidéis vuestro trabajo desde el minuto uno, el resultado final será excepcional.
Por otro lado está la gestión de ese tiempo. No inviertas tiempo en algo que se te escapa o no alcanzas por falta de conocimiento o dedicación. Destina tu energía a algo productivo dentro de ese trabajo. Cada persona de la banda debe tener una función, o dos a lo sumo, de esta manera, seréis un verdadero equipo y todos/as os necesitaréis todos/as. -En un próximo post hablaremos de las diferentes funciones, si es que no las sabéis-.

¿Cómo trabajar para tener un resultado óptimo? Todo comienza con la opinión externa de una persona. Cualquier gran repostero ofrece sus productos a personas de confianza para que éstas le den una opinión y de ahí sepa corregir o mejorar. Aquí es igual. Muchas veces perdemos el control objetivo sobre lo que realizamos y eso puede ser nuestro gran enemigo. Para ello existe la figura del productor. Un productor se encarga de afincar la visión general de lo que se quiere ofrecer, que ese camino o esa línea no se tuerzan. Debe tener conocimientos teóricos, técnicos y artísticos para poder determinar decisiones que obtengan un punto de inflexión entre lo que la banda quiere y el mercado requiere. Es la persona que os acompañará desde los primeros ensayos de preproducción hasta, incluso, algunas veces, la puesta en escena final.

Denumeremos todo lo que debéis trabajar antes entrar a un estudio de grabación:

1) Conocimiento de tus canciones: Muchas veces pensamos que sabemos lo que tocamos y cómo lo tocamos. No. En el local de ensayo, normalmente, no tenemos una escucha adecuada para saber qué estamos tocando, y lo más imporntante, cómo influye esto ante lo que el resto hace. No debéis olvidar que sois un grupo haciendo música, que lo más importante es la canción, lo que entre todos generáis y no lo que tú, de forma individual (a no ser que sea una parte solista y aún así lo debatiría...), realices. Grabaos con una grabadora o con el móvil y escuchadlo para ver qué reacciones tenéis. Escuchad y prestad atención a lo que vuestro compañero está ejectutando por si debéis ayudar a explotar lo que realiza o corregirle. Debéis saber tocar vuestra parte sin tener ninguna referencia más que el METRÓNOMO. De esta manera estaréis seguros de que os sabéis vuestra pieza.

2) El metrónomo: El mejor amigo y/o mayor enemigo del músico. Depende para qué genero o estilo musical, será fundamental que toquéis bajo una claqueta o un metrónomo. Éste os ayudará a sonar de una manera más compacta y profesional, siendo el "director digital" de vuestra ejecución. Insistid en ello.

3) La elección del tempo: ¿120bpm o 123bpm? No es lo mismo. La elección del tempo de la canción es una de las decisiones más importantes a la hora de comunicar una sensación a través de música o sonido. Se dice que los grandes hits están o deben estar compuestos entre 116bpm y 124bpm. ¿Por qué? Otro día hablaremos sobre ello porque aquí hay mucho que decir a nivel de psicoacústica.

4) Si no tienes nivel suficiente no improvises: La improvisisación no es una buena aliada en el estudio. Para poder improvisar a un buen nivel, donde no se note inseguridad en la ejecución, debéis tener un altísimo nivel técnico, compositivo, creativo y resolutivo para que el oyente no perciba algo raro. Esto sólo se consigue con años y años de estudio y dedicación, por lo que de momento intentaremos dejarlo de lado y concentrarnos en realizar todo de forma correcta desde el local de ensayo.

5) El equipo: Por muy buen micrófono, mesa de mezclas y técnico que haya, si vuestro instrumento está mal quintado o mal afinado, no valdrá de nada. Dos semanas antes llevad vuestro instrumento al luthier de vuestra ciudad y que realice un ajuste general, con cambio de cuerdas incluido. Las cuerdas y el calibre de éstas son muy importantes porque determinan el brillo de los acordes y notas, influyen en el sustain, detallan los matices... La elección de los parches de batería y tamaño de timbales es importante también, al igual que la afinación de éstos. Lo mismo ocurre con tu amplificador o batería. Si no disponéis de uno al nivel que requiere la grabación que vais a realizar, pedid que os lo dejen o alquiladlo. Siempre es importante partir de productos de calidad para facilitar el trabajo al técnico. Los pequeños detalles son los marcarán la diferencia.

6) Trabaja con mente abierta: Esto es arte, antónimo de mente cerrada. Escuchad a las personas que os rodean en la grabación: el productor, el técnico o el responsable de la grabación son puntos clave para determinar varias decisiones que quizás el músico o el grupo no deben tomar. La aportación de un nuevo arreglo, un cambio de tempo o compás, nueva instrumentación, añadir un coro... O, incluso, descartar una parte de una canción o la canción en su totalidad. Véase este ejemplo: "Me gustaría ser piloto de carreras profesional pero el coche que he construido no alcanza los 100Km/h". En este caso es mejor desechar el motor o el coche entero para construir algo de cero, ya que, por mucho que te guste el coche no puede competir al nivel que tú quieres.

7) Ten paciencia y sé educado: Ante todo somos personas y siempre debemos tratarnos con respeto y educación a la hora de dar una opinión. La ofensa a un compañero o hacerle sentir mal, como en cualquier caso de la vida, siempre nos traerá problemas, causará un mal ambiente de trabajo que repercutirá en el resultado final de vuestra obra. Si cuidas a la gente que te rodea generarás una energía positiva de trabajo. Si eres paciente y trabajas como debes, conseguirás todo lo que tienes en mente.

8) Menos es más: Por último, sed sincero con vosotros mismos, conoced vuestras posibilidades y pensad que lo importante es transmitir una emoción de la mejor forma posible. Siempre será mejor meter dos notas en el momento y lugar adecuados que diez mal metidas, de las cuales sólo tres están de forma nitida. Pensad que la música es un medio de comunicación. Si vosotro/as estáis escuchando a una persona que habla muy rápido, se traba, tartamudea, se pone nervioso, notáis inseguridad... Dejaréis de prestar atención porque no entenderéis nada. La música es lo mismo.
Además, el público sólo podrá decir que tocáis mal sólo si lo demostráis, pero si siempre hacéis las cosas bien, aunque sean sencillas, jamás podrán decir que no lo hacéis bien. Esto es lo importante.







Realizaremos un gran trabajo. 



Work Hard!
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