domingo, 22 de noviembre de 2015

Si estás en un mal momento de tu vida, lee esto

Solo necesitas 21 días. Sí, pruébalo porque no tienes nada que perder. A principios del siglo XX William James (1842-1910), uno de los padres de la psicología moderna y gran difusor del pragmatismo como corriente filosófica, escribió su artículo “Habit” (Hábito). En él desarrolló ampliamente su idea de plasticidad cerebral, y lo que ésta implicaba en el comportamiento animal y humano.
Años después, James incluyó “Habit” como capítulo IV de su obra Principios de Psicología, una de las obras de referencia de esta ciencia.

Hablemos un poco más de los hábitos. Los hábitos tienen un papel destacado en el día a día de todo individuo: simplifican los pasos necesarios para obtener un determinado resultado, hacen que dichos pasos sean más adaptativos y exactos, y disminuyen la fatiga. Asimismo, hacen que la atención consciente dedicada a la ejecución de esos actos sea menor, automatizando la conducta y haciéndola más fluida. ¿Qué es necesario para poder modificar un hábito?










  1. Determinación
    Para lograr la adquisición de un nuevo hábito, o el abandono de uno viejo, debemos lanzarnos con una iniciativa lo más fuerte y decidida posible. Debemos tratar de concatenar todas las circunstancias que podrían reforzar los objetivos correctos. Propicia un contexto que potencie tu nuevo camino, adquiere compromisos incompatibles con el viejo hábito, realiza un compromiso público, si la ocasión lo permite. En resumen, rodea tu decisión de todas las ayudas que se te ocurran. Esto dará a tu nuevo comienzo tal ímpetu que la tentación de abandonarlo tardará más en aparecer. Y cada día en que no recaigas en el viejo hábito, alejará aún más la posibilidad de dicha recaída.
  2. Disciplina
    No te permitas ninguna excepción hasta que el nuevo hábito esté realmente implantado en tu vida. Cada recaída es como dejar caer un ovillo que estás tratando de enrollar; un simple descuido logra deshacer muchas de las vueltas que pasaste horas liando. La continuidad del entrenamiento es la clave que hace que el sistema nervioso funcione de forma infalible… Es sorprendente con cuánta rapidez un deseo muere de hambre si nunca se alimenta.
  3. Motivación e iniciativa
    Aprovecha la mínima oportunidad para actuar de acuerdo con los cambios que decidas hacer, y cada aliciente emocional que experimentes, que te guíe hacia los hábitos que aspiras a adquirir. No es el momento para que se desarrollen, sino para que produzcan reacciones en tu interior, resoluciones y aspiraciones que comuniquen tu nuevo estado al cerebro.
Y, ¿cuánto se tarda en asimiliar un nuevo hábito? Solo necesitamos 21 días para que un nuevo hábito pase a formar parte de nuestra vida cotidiana. Aprender nuevas habilidades puede tener un efecto en la estructura física del cerebro, modificándolo y estableciendo nuevas relaciones y circuitos neuronales, que a su vez alteran su funcionamiento. Ya se hablaba entonces del concepto de plasticidad cerebral o neuronal, que ahora es clave en el estudio de las Neurociencias. El cerebro es un órgano moldeable y cada destreza aprendida, lengua estudiada o experiencia vivida, reconfigura nuestro mapa cerebral.

Pero, ¿Por qué 21 días?  
Al parecer la primera persona que hablo sobre los 21 días fue el doctor Maxwell Maltz en su libro el cuál en 1960 fue todo un éxito (1). El  se dio cuenta que sus pacientes tardaban 21 días para dejar de sentir la conocida “sensación fantasma” después de la amputación de una extremidad. Encontré este documental que describe bien el punto. Esta teoría NO es la verdad absoluta, como dije cada quien es diferente y por eso es importante evaluarte a ti mismo para saber cuándo estas preparado para incorporar un nuevo hábito. Los 21 días solo eran una estimación de adpatación a un cambio, pero no siempre se logra incorporar un hábito durante este tiempo. Por eso nosotros solo usamos esos 21 días como parámetro para re-evaluarnos y ver si estamos listos para incorporar un nuevo hábito, o simplemente necesitamos más tiempo.
Sin embargo, un estudio reciente,  intento investigar cuánto tiempo en realidad se necesita para formar un nuevo hábito. Para descubrirlo se examinaron los hábitos de 96 personas durante un período de 12 semanas. Cada participante eligió un hábito (desde tomar agua hasta correr por las mananas) y se automonitorearon duránte todo el estudio para verificar si en verdad cumplieron con la acción diaria o no.
Los resultados mostrarón que promedio, la automaticidad de la acción, en donde ya no genera esfuerzo hacerla (una meseta en la curva de aprendizaje), se alcanzó después de 66 días.



"Aunque nada cambie, si yo cambio, todo cambia" -Honoré de Balzac-






Fuentes: http://www.samastah.com/21-dias-para-cambiar-un-habito-la-gran-idea-de-williams-james/ 


domingo, 18 de octubre de 2015

Aprende a motivar a tus alumnos/as

Comencé desde muy joven a relacionarme con el mundo de la docencia. Tan solo tenía 17 años cuando, de manera extraoficial, enseñé las primeras nociones del lenguaje musical a un ex vecino.
Poco a poco fue quedándome claro que una de las funciones que iba a tener en esta vida iba a ser comunicar. O, mejor, Comunicar. Compartir aquello que sabía o no se me daba del todo mal.

Hace dos años decidí apartar temporalmente la enseñanza continuada tras completar unos fantásticos 10 años. Necesitaba concentrarme y enfocar mis energías en otro lugar.
Actualmente tengo 29 años y el coaching educativo es una de las herramientas que van impregnadas en mí. Soy una persona que cambia, evoluciona o involuciona, que muchas veces desaprende y que siempre ha valorado y defendido la cultura del esfuerzo. Ya, simplemente, interiorizando ciertos conceptos podréis conseguir, en gran medida, todo aquello que os propongaís. Comencemos:



La motivación. Que estés motivado o motivada hará de ti que estés feliz. Sentirás que posees un objetivo y todo comenzará a funcionar para que esto ocurra. La motivación es la predisposición que uno tiene para promover un cambio, para realizar una transformación. La motivación es una fuerza interior que permite llevar a cabo una acción, un deseo de convertir el decir en hacer. La palabra motivación procede del latín motus que significa ‘causa del movimiento’. Pues bien, es ese movimiento el que permite pasar a la acción y modificar la conducta.

Vamos a citar 11 importantes claves las cuales me sirvieron y me sirven para conseguir cualquier objetivo que te propongas.

1. Definir el objetivo. Nunca serás capaz de motivar a tus alumn@s si no eres capaz de definir previamente cuál es el objetivo por el cual tus alumn@s querrán promover un cambio en su interior. Sin objetivo no hay motivación. Sólo conociendo lo que se quiere es como podrás ser capaz de desearlo.

2. Provocar el deseo. Una vez tienes definido cuál es el objetivo que propiciará la motivación en tus alumn@s, es cuando debes crear en ell@s un deseo profundo e interior. El deseo es un arma tremendamente poderosa y muy probablemente es el motor principal para la puesta en marcha de dicho objetivo. Hay que ser conscientes de que en muchas ocasiones el deseo se provoca y tú como docente debes propiciarlo.


3. Mantener la pasión. Cuando tus alumnos saben lo que quieren y que lo quieren es el momento de prolongar la motivación mediante la pasión. La pasión es fundamental porque cualquier pasión está íntimamente ligada a los sentimientos. En el momento en que la motivación se aúna con éstos es cuando la realización de cualquier objetivo se hace más viable.

4. Visualiza el cambio. Si hay motivación, hay movimiento. Y el movimiento es sinónimo de avance, de cambio. Es muy importante que en el proceso de motivación l@s alumn@s sean capaces de visualizar y verbalizar dichos cambios. Porque visualizando dichos cambios es como se consigue mantener la pasión y, por ende, la motivación.

5. Fomentar la excelencia. No hay peor enemigo para la motivación que la perfección. En este sentido es fundamental distinguir entre perfección y excelencia. De lo que se trata es de mantener la motivación pero sin pretender alcanzar la perfección del objetivo.

6. Premiar el logro y el error por igual. Sí, has leído bien. En el aprendizaje de la motivación hay que premiar por igual el logro y el error. Hay que entender la motivación como un proceso y dicho proceso no está exento de dificultades. Si tus alumn@s aprenden a valorar por igual sus logros y sus errores, la predisposición de no abandonar su objetivo será mucho más alta y permitirá la transformación final, es decir, la consecución del objetivo.

7. Superar los miedos. En todo proceso de motivación es frecuente que aparezca el miedo de no poder llegar a cumplir con el objetivo marcado. El miedo es, sin duda, otro de los grandes enemigos de la motivación y puede presentarse de múltiples maneras. De nuevo de lo que se trata es de poner de manifiesto dichos miedos, verbalizarlos y tomar conciencia de ellos. Tus alumn@s nunca serán capaces de eliminar sus miedos si no saben a qué le temen. Se tiene miedo a lo desconocido, a lo nuevo, al cambio y, precisamente, la motivación es conocimiento, novedad y transformación. De ahí que se establezca una lucha constante entre lo que les gustaría y lo que tienen, entre lo que dicen y lo que hacen. El miedo paraliza, mientras que la motivación es energía en constante movimiento.




8. Buscar el equilibrio entre la concentración y el descanso. Este apartado me parece realmente importante porque en cualquier proceso en el que interviene la motivación hay que aprender a encontrar un equilibro entre el desgaste que implica la atención para llevar a cabo un objetivo y el descanso o relajación que dicho esfuerzo de concentración implica. Con esto quiero decir que es tan importante ser consciente del esfuerzo ante la consecución de un objetivo que el descanso que conlleva dicha consecución del objetivo y que debe servir para ir tomando conciencia de los avances que tus alumnos han conseguido.

9. Huir del dolor para encontrar el placer. En el proceso de enseñanza de la motivación para la consecución de un objetivo es realmente importante ser consciente que en muchas ocaciones la motivación nace por el deseo de un cambio, un cambio que en muchas ocasiones viene determinado por el dolor ante una situación determinada. De hecho, muchos objetivos guardan una relación estrecha con el dolor que les provoca una determinada situación o condición. Hay que averiguar qué causa ese dolor en tus alumn@s y enseñarles que huyendo de este dolor lo que se conseguirá es alcanzar el logro y no hay logro que no esté vinculado al placer.

10. Ser resilientes. La consecución de un logro, de un objetivo está cargado de adversidades, de miedos. De ahí que sea tan importante que tus alumn@s sean unos alumn@s educad@s en la resiliencia, en la capacidad de superar las adversidades y transformarlas en oportunidades. 

11. Ser disciplinado. La disciplina se me antoja fundamental y muy ligada a la cultura del esfuerzo porque la organización para la consecución de un objetivo es un proceso en el que como docente puedes estar presente, pero depende en última instancia de tus alumn@s. Aunque la disciplina también se enseña,  como docente debes ser consciente de que el camino para enseñar motivación es un camino de acompañamiento y eso es lo que lo hace realmente grande, porque la consecución del objetivo será vista por tus alumn@s como algo que han conseguido por ell@s mism@s. Esta es, sin lugar a dudas, la mejor recompensa y el mayor aprendizaje que puedes ofrecerles.




"La tragedia en la vida no consiste en no alcanzar tus metas. La tragedia en la vida es no tener metas que alcanzar" -Benjamin E. Mays-



 



Fuente principal: justificaturespuesta.com/11-claves-para-ensenar-motivacion-en-las-aulas-infografia/

viernes, 18 de septiembre de 2015

A todas las personas que no sois felices, lo sabéis y no hacéis nada

Si estás leyendo esto es posible que tengas muchas papeletas para ser una persona infeliz, lo sepas y no hagas nada para remediarlo. Pues a ti te digo: ¡TE LO MERECES! Porque seguro que te entristece que llueva porque te da pereza ir al gimnasio, o te irrita que alguien te haga un comentario fuera de tu agrado porque hiere tu expléndida y ostentosa sensibilidad, o que llegues a la biblioteca y alguien esté en tu sitio habitual... Te ocurre lo que te ocurre porque el problema lo tienes tú y no el resto. Una persona que se equivoca porque quiere debe asumir su propia responsabilidad, y en ella está la llave para dar la vuelta a su vida. Pero claro, ahí están nuestros amigos los miedos, causantes y progenitores de nuestra careta diaria. O, bueno, puede que cada día se muestre una diferente.


¡Ojalá tengas un fuerte golpe emocional para que espabiles de una vez por todas! Que hasta ahora, seguro que has vivido de una manera muy confortable.

Aquí tienes mi perspectiva. Si quieres la coges y si no la dejas. Es fácil. Y eso que me saltaré las reglas añadiendo "no" muchas veces, a ver si así funciona.

1. NO TE MIENTAS

Si eres borde, eres borde. Si eres idiota, eres idiota. Si eres prepotente, eres prepotente. Si eres amable, eres amable. Bien, pues asúmelo. Una vez asumido en tus manos está si quieres modificar cualquier conducta. Pero lo primordial es que no te mientas.

2. NO SEAS HIPOCONDRÍACO/A

Que te pique un mosquito no quiere decir que se te vaya a caer el brazo. Me irritan las personas que siempre les duele algo, se quejan o están enfadadas con el mundo porque la Tierra es redonda... Si te duele algo realmente, toma medidas y no te quejes más, ¡por favor! Tú mismo/a tienes generarte un dolor de cabeza del cual no eres ni consciente.

3. QUE TUS MIEDOS NO SEAN UN PROBLEMA PARA EL RESTO

Sí, si para ti lo son, ¡allá tú!, pero al resto no nos supongo un problema. Quizás así se te encienda media luz de tu lúgubre bombilla y algo te funcione. Sabes, perfectamente, a qué me refiero así que olvídalos ya.

4. ELIGE SER FELIZ

Solo tenemos una vida y demasiado corta para que esperemos ingenuamente ese momento perfecto, en el cual creemos que la felicidad bajará de algún cielo, e ingresará a nuestra vida en forma de dinero, oportunidad, persona, etc, y que simplemente con abrazar ese instante, juntaremos la fuerza para: ¡empezar a ser feliz!. No. La felicidad es un viaje mucho más largo que ese, más profundo, y más reconfortante, por cierto. Es una decisión diaria ser feliz, y cómo cualquier otro hábito, requiere un compromiso constante para interiorizarlo. Entonces, ten primero la INTENCIÓN, la predisposición para salir de tu zona de confort, para dejar viejas costumbres y pensamientos atrás, y ahora mismo empieza a realizar simples modificaciones, que irán aportando esa sensación de bienestar y plenitud, que te permitirán ser más feliz.
Es decir: deja de buscar la felicidad y empieza a vivir la felicidad.

5. DA LAS GRACIAS

No solo dar gracias a personas, sino a la vida, al universo, a tu perro, o al café que te despierta cada mañana. Da igual el porqué, da las gracias por aquello que hagan por ti y ya está. Tan solo que una persona dedique medio minuto de su tiempo en pensar en ti, ya es algo que no podrá recuperar. Sin duda, merece un enorme "gracias".

Creo que si empiezas haciendo estas cinco cositas vas a notar un gran cambio, y el resto se te ocurrirá a ti solito/a. ¡Ah! Y no te compares con el resto, las envidias son muy malas. Y no hay por qué contestar a todo, ni siempre decir la verdad.

E, importante, para ser feliz también hay que estar triste y sentir dolor, pero no siempre.






La felicidad depende de nosotros mismos -Aristoteles-







                           



viernes, 13 de marzo de 2015

El talento: ¿nacemos con él o lo desarrollamos?

Una de las cuestiones que más ha permanecido en mí ha sido si nacemos con talento, con un don innato, con una cualidad especial que nos dota de unas capacidades específicas de las cuales el resto de personas que nos rodean no pueden disfrutar. Esa idoneidad e inteligencia ante algo que nos hace únicos: el talento.

A) Especial capacidad intelectual o aptitud que una persona tiene para aprender cosas con facilidad o para desarrollar con mucha habilidad una actividad.
B) La capacidad de hacer cosas extraordinarias. Capacidad de hacer una cosa que la mayoría de los otros nos consiguen hacer.

Mucha gente, a lo largo de la historia de la humanidad, se ha hecho la misma pregunta. Y la respuesta no es fácil. En parte, el talento nace con nosotros, pues venimos al mundo equipados con los instrumentos para hacer muchas cosas diferentes y extremandamente complejas. Nacemos con la capacidad de ver, sentir, movernos, comunicarnos, memorizar, aprender, construir cosas... ¿Has pensado cómo sería tu vida si fueses una planta o una hormiga? Más allá de estas grandes diferencias, también hay desigualdades -más pequeñas- entre las personas. Te habrás dado cuenta de que en tu clase algunos compañeros o compañeras aprenden más rápido matemáticas, mientras que otros tienen más facilidad en los deportes...



Si nos comparamos a un ordenador, nuestro cuerpo es como un hardware, además, nacemos con un sistema operativo instalado en nuestro ADN, el código genético, que contiene las instrucciones que permiten que el cuerpo funcione. El software es todo aquello que aprendemos. Es la cultura. Es aquello que observamos. Y, como cualquier ordenador, vamos realizando actualizaciones de nuestro sistema operativo y vamos instalando nuevos programas. Esto nos da la capacidad de adaptarnos a distintos ambientes, y de aprender cosas muy variadas.

Como cualquier metáfora, esta es una manera muy simple de ver las cosas, pero nos sirve para ilustrar la idea de que una parte de ti viene instalada de raíz,  pero no es fija. Todo aquello que haces tiene un impacto en quién eres. Las experiencias que tienes, las personas que conoces, las cosas que aprendes. Hasta aquello que comes, y cuánto deporte practicas. Algunas cosas tienen más impacto que otras, y todavía no se ha conseguido medir exactamente qué impacto tiene cada estímulo. Pero es importante que te quedes con la siguiente idea: tu cuerpo (con el que naces) y tus experiencias de vida (todo lo que te ocurre) se influyen mutuamente. Y, por eso, no es posible decir que el talento viene dado de nacimiento, o que sólo se consigue con mucho esfuerzo, sino que es resultado de ambos factores.

¿Existe un tiempo limitado para conseguirlo?

Los científicos han intentado medir cuánto tiempo es necesario para desarrollar un talento. Algunos dicen que miles de horas. Otros, que miles de años. No hay un número exacto, el tiempo necesario varía según la persona y según aquello que se quiere aprender. La práctica no debe ser demasiado concentrada, más de cuatro horas diarias es, probablemente, demasiado. Son suficientes dos horas diarias, todos los días (o casi todos).

Ser muy bueno en una cosa implica esfuerzo, mucho esfuerzo. Por eso, si es algo que quisieras conseguir primero intenta descubrir qué es lo que te gustaría hacer todos los días de tu vida durante una o dos horas diarias. Los primeros días son relativamente fáciles. Lo que define si vas a desarrollar tu talento o no será tu motivación para continuar perfeccionando tus capacidades, incluso cuando no te apetece mucho, o cuando tienes un nuevo y apetecible videojuego... En otra palabra, tu nivel de disciplina propia.



Vayamos concluyendo; podríamos decir que todo el mundo nace con talento, pero no todo el mundo tiene la oportunidad de desarrollarlo. Por lo tanto, es una cuestión de oportunidades, no de capacidades. Por ejemplo, un niño que nace en un campamento de refugiados de Pakistan, cuya mayor aspiración es sobrevivir un día más, ¿diríamos que tiene talento si a lo largo de toda su existencia no tiene la oportunidad de desarrollarlo? Ahí os dejo esa reflexión.

En definitiva, una receta (aproximada) para desarrollar un talento es escoger algo para lo que tengas una inclinación natural -que te guste o que tengas alguna facilidad en hacer- y dedicar miles de horas a lo largo de varios años para mejorar, lo que exige mucha motivación y disciplina. Desarrollar un talento implica hacer sacrificios, como pasar menos tiempo jugando o viendo la televisión. Pero si es algo que realmente quieres hacer, ¡seguro que merece la pena!


"Muchos creen que tener talento es una suerte; nadie que la suerte puede ser cuestión de tener talento" -Jacinto Benavente-

sábado, 13 de diciembre de 2014

¿Qué puedo lograr con un buen control de la empatía?

La vida nos somete a muchas pruebas diarias donde, muchas veces, debemos lidiar con personas muy diferentes a nosotr@s, o todo lo contrario. En este post veremos gran parte de información relacionada con la empatía; qué es, para qué sirve, cómo podemos aprovecharnos de ésta, cómo mejorarla... Obtener un buen control de nuestras capacidades emocionales nos hará más segur@s y sabremos actuar de una manera más coherente y lógica ante muchísimas situaciones del día a día.

¿Qué es?


Es la capacidad cognitiva de percibir, en un contexto común, lo que otro individuo puede sentir. También es descrita como un sentimiento de participación afectiva de una persona en la realidad que afecta a otra.

Las personas con una mayor capacidad de empatía son las que mejor saben "leer" a los demás. Son capaces de captar una gran cantidad de información sobre la otra persona a partir de su lenguaje no verbal, sus palabras, el tono de su voz, su postura, su expresión facial, etc. Y en base a esa información, pueden saber lo que está pasando dentro de ellas, lo que están sintiendo. Además, dado que los sentimientos y emociones son a menudo un reflejo del pensamiento, son capaces de deducir también lo que esa persona puede estar pensando.

Requiere, por tanto, prestar atención a la otra persona, aunque es un proceso que se realiza en su mayor parte de manera inconsciente. Requiere también ser consciente de que los demás pueden sentir y pensar de modos similares a los nuestros, pero también diferentes. Tal vez a ti no te moleste un determinado comentario o broma, pero a otra persona sí puede molestarle. La persona empática es capaz de darse cuenta de que dicho comentario te ha molestado incluso aunque ella sienta de otra manera.



¿Para qué nos sirve?

Poder anticiparse a los movimientos de la persona que tienes siempre ha sido y será la mejor estrategia posible para obtener un buen resultado. Aplicable a todos los ámbitos de la vida: relaciones personales, emocionales, amistad, trabajo, familia, ocio... Una buena sinergia entre la empatía y la intuición hará de nosotros una arma mucho más segura a la hora de actuar.

Saber qué necesita tu pareja sin que tenga que pedírtelo, generar un buen ambiente de trabajo porque compartirás la misma energía que tus compañer@s, tendrás más éxito a la hora de montar un negocio... en definitiva, sacarás más partido de todo aquello que te rodea.

La empatía en la educación

1.   Se ponen de manifiesto las respectivas personalidades. Se parte siempre de la mutua diferenciación, que es posible a partir del conocimiento y aceptación personal. Requiere del padre, madre o educador un grado de madurez donde se haya logrado una identidad, que se reconozcan las limitaciones y cualidades personales, para que haya un equilibrio emocional. De esta forma se evitarán transferencias o proyecciones hacia el niño o el joven.

2.   Supone confianza y comunicación profunda, para que se pueda dar el intercambio. Se tiene que crear el ámbito donde la persona tenga la posibilidad de expresarse, evitando la dispersión. El diálogo, supone crear un espacio donde se haga fácil entenderse, cuidando el tono de voz, el vocabulario, las facciones del rostro y la postura corporal. Todo nuestro ser se tiene que poner a disposición del que nos habla. Es necesario dejar de hacer otras cosas, que pasan a ser secundarias.

3.   En educación es imprescindible que exista empatía, entre padres e hijos o alumnos y docentes. Sabiendo que la iniciativa debe partir del adulto. Para ello hay que predisponerse, descentrándose, saliendo del egoísmo personal. Se hace necesario olvidarse de uno mismo, para lograr ponerse en la perspectiva del otro. La empatía requiere implicación e interés; el educando tiene que percibir que le importamos y que para nosotros, en ese momento, es lo más trascendente.

4.   Compromete a toda la persona: lo cognitivo, la dimensión afectiva, psicológica y espiritual. Desde lo físico supone la intervención de la vista, del oído y del olfato. Con la mirada percibimos el semblante del rostro, penetramos por sus pupilas en el alma y el corazón. El timbre de su voz nos informa de su estado interior, de sus angustias y alegrías. Después del encuentro las personas que se tienen empatía siguen permaneciendo el uno en el otro. La imaginación sigue trayendo a la mente las resonancias que se han producido en el corazón.


5.   Tenemos que tener la voluntad de ayudar en forma desinteresada para poder entablar una relación de empatía. Sólo se captan las experiencias ajenas y se viven en el propio corazón cuando se tiene la libertad de comprometerse. Las vivencias de otros enriquecen nuestro diario vivir, pero no podemos caer en el error de pretender asociar todo lo que vemos en los demás a algo que nos haya ocurrido a nosotros alguna vez. Todo es nuevo, necesitamos vivir del asombro, de la inmensidad del alma humana.

6.   Es nuestra espiritualidad la que nos da acceso al corazón, para entender y vivir sus sentimientos. Pero siempre sin pretender confundirnos con él o dejar de ser nosotros mismos, pues en este caso ya no le podemos ayudar desde nuestra objetividad. La experiencia de la propia intimidad es la que nos permite participar de la vida de los demás. El tener un proyecto propio, nos ayuda a dejar crecer al prójimo. La carencia de metas personales, nos impide dejar volar o crecer a los demás. Cultivar las propias ilusiones nos posibilita encender el entusiasmo en los niños y jóvenes.

7.   Entrar en el mundo personal es dejarse sorprender, sin cambiar nada, evitando todo juicio positivo o negativo. De alguna manera asumimos sus propios criterios éticos para ver las cosas y poder entender su actuar, que pueden ser muy distintos de los nuestros. Esto hace preciso vivir las propias convicciones y valores para no ser vulnerables ante las diferencias de criterio o para no abandonarse a los estados emocionales del momento.  Podemos establecer una relación de empatía, porque estamos seguros de nosotros mismos y podemos tender una mano para alentar al otro. Sin esta diferenciación no puede haber ni comunicación, ni encuentro. Sólo cuando nos sentimos distintos nos podemos poner en camino para poder acercarnos.

8.   La empatía se da en un clima distendido y requiere tiempo. Es un proceso que supone paciencia para hacerse entender y madurez para poder asumir la realidad del otro, sin sustituirlo o anularlo. Las prisas nos conducen a no dar importancia a la realidad y a desconocer aspectos que sólo se nos revelan con el paso del tiempo. Se aprende a entrar en el otro, cuando se lo valora como a alguien sagrado, que merece nuestro respeto y afecto. Esto es posible en la medida que nos abstenemos de pensamientos o actitudes de dominación, superioridad o manipulación.

9.   La escucha promueve en el otro el deseo de expresar lo que siente o lo que quiere. Por tanto, el silencio (como espera) es un ámbito que propicia la comunicación. Cuando lo llenamos todo de palabras, no dejamos tiempo para la reflexión, nos movemos en la superficialidad y nos domina el afán de protagonismo. Se trata de poner en primer plano lo que el otro quiere decir o expresar con sus gestos o su juego.

10. Supone tener una mirada limpia, que esté orientada por un corazón sensible a los sentimientos y preocupaciones de los demás. Así se hace necesario dejar a un lado las heridas personales, los egoísmos, los cálculos materialistas, el frenesí del placer, las palabras de adulación, las sutilezas de las ironías y las impaciencias. Cuando podemos mirar con verdad, se percibe a la persona tal como es y en todas sus dimensiones. En el mundo dominado por lo cuantitativo en cierto modo se desconoce lo íntimo y profundo del alma (de la propia y la del prójimo). Estimular la sensibilidad hacia lo espiritual es la posibilidad que nos podemos dar para admirar la dignidad de los demás y experimentar la alegría de la grandeza de la vocación del hombre. 

¿Cómo ser más empátic@?
  • El primer paso será observar la conducta no verbal:
  • Analizaremos lo que nuestro interlocutor, consciente o inconscientemente, nos transmite a través de sus gestos y movimientos.
  • Recordemos que el “lenguaje no verbal” es el que refleja los sentimientos y las emociones de las personas, y que cuando haya incongruencia entre lo verbal y lo no verbal nos tendremos que quedar con lo no verbal.
  • El segundo paso es llevar a cabo una buena escucha:
  • Mostraremos una actitud cercana mirando a los ojos a nuestro interlocutor, inclinándonos ligeramente hacia él y sintonizando el gesto de nuestro rostro con su emoción.
  • También podemos hacerle preguntas aclaratorias, enfatizar determinados contenidos, resumir los puntos más importantes y todo lo que consideremos necesario para que se sienta escuchado.
  • El tercer, y último, paso a la hora de empatizar, consiste en comprender y demostrar que hemos comprendemos:
  • Para conseguir este objetivo debemos transmitir al otro nuestra comprensión sin ambigüedad. Por ejemplo podremos decirle: “Entiendo perfectamente tu malestar.” Sintonizando siempre con su emoción.

Como todo en la vida, lo mejor que podemos lograr es un equilibrio. Un exceso de empatía puede llevarnos a un mal estar continuo. Ser conscientes de hasta qué punto podemos y debemos involucrarnos en algo añadirá puntos de felicidad en nuestra vida.


Tal vez vivamos en una sociedad donde la gente es cada vez menos empática (según estudio de la Universidad de Michigan, los niveles de empatía de estudiantes universitarios cayeron un 40% entre el año 2000 y el 2010). No obstante, el único modo de hacer que el mundo sea cada vez más empático y no al revés, consiste en que cada persona se esfuerce en ello, prestando más atención a los demás, a sus emociones, a lo que pueden estar sintiendo o pensando, o cómo les afecta lo que dices o haces.
"La instancia ética sobreviene no cuando fingimos que no hay enemigos, sino cuando se intenta entenderlos, ponernos en su lugar" -Umberto Eco- 










Fuentes: http://www.monicamanrique.com/blog/2011/07/12/empatia-que-es-como-utilizarla-y-para-que-nos-sirve/
http://www.belgrano.esc.edu.ar/educando_en_valores/la_empatia_enel_proceso_educativo.htm
http://es.wikipedia.org/wiki/Empat%C3%ADa

viernes, 14 de noviembre de 2014

¿QUIERES TENER ÉXITO? 5 PUNTOS CLAVE

¿Cómo podemos destacar en todas las áreas de la vida, ya sea profesional o personal? Desde hace décadas que se han hecho varios estudios con resultados comprobados. Teniendo en cuenta eso, yo os daré mi opinión personal basada en mis experiencias.  

Hace poco más de un año os escribía un blog donde os trasladaba qué es el éxito y dónde se encuentra éste. Nosotros tenemos el poder y la decisión de dejarlo salir o no. La intuición, la confianza, la perseverancia... son elementos que tendremos que tener en cuenta para poder enfocar y canalizar toda la energía de una forma directa en aquello que queramos conseguir. Si queréis repasarlo podéis encontrarlo aquí. 




Hoy analizaremos con más detenimiento cinco puntos importantes, cinco puntos fundamentales donde se sostiene la base del éxito. 


DEBEMOS SER PRODUCTIVOS
Viktor Frankl, neurólogo y psiquiatra austríaco, fundador de la Logoterapiamenciona que entre el estímulo y la respuesta al pensamiento, hay un espacio en el que se encuentra toda nuestra libertad. A pesar de estar sufriendo privaciones inmensas en un campo de concentración nazi, se dio cuenta de que era responsable de sus pensamientos y acciones y no simplemente un conjunto de respuestas condicionadas.

Nosotros decidimos cómo conducimos nuestra vía y qué vehículo utilizar en cada momento. Si nos estamos dejando llevar, que sea porque queremos, siendo conscientes de ello. 
Todo lo que cultivemos será lo que recojamos.


ASUMIR RESPONSABILIDADES
Una vez hayamos elegido nos toca asumir la responsabilidad que conlleva dicha decisión. Tal vez no es que todo lo que se nos presente es el resultado directo de nuestro propio pensamiento, aunque algunos podrían decir que así es, pero recordemos que lo que atraemos a nuestra vida es lo que sucede, esto en gran parte, siendo un reflejo de nuestro pensamiento. Gran parte de esto se produce a un nivel subconsciente, pero el subconsciente se inspira en la mente pensante, por lo que cambiar nuestros pensamientos hará que también cambie nuestro mundo, y nosotros somos responsables de esto.

Nuestro comportamiento es un resultado natural de nuestras imágenes mentalesy por lo tanto también somos responsables de nuestro comportamiento. Si permitimos que los demás pasen por encima de nosotros, entonces tenemos que culparnos a nosotros mismos.



TENER UNA BUENA ACTITUD DE LIDERAZGO
Necesitamos sacar nuestro mejor líder, que no nuestro mejor "jefe". En cualquier área de la vida, ya sea en la paternidad, en un ámbito profesional, en una relación sentimental... necesitamos liderar nuestras acciones a través de la empatía. Saber qué necesita la otra persona y por qué, nos dará puntos para anticiparnos a cualquier situación. 
Dar ejemplo no significa imponer algo, sino demostrar mediante una acción qué es lo correcto en ese momento, siempre respetando a todo aquel y a aquello que nos rodee. 

Un buen líder conducirá tranquilamente a su gente, sin aspavientos, sin fanfarroneríaRecordemos las palabras del Tao Te Ching.
” Un buen soldado no inspira temor,
un buen luchador no muestra la agresión;
un buen conquistador no se involucra en la batalla;
un buen líder no hace su autoridad.
Este es el valor de poca importancia;
esta es la forma de obtener la cooperación de los demás;
esta es la manera de construir la armonía que se encuentra en la naturaleza.”


OLVIDA CUALQUIER MIEDO
Estamos acostumbrados/as a vivir en nuestra "zona de confort".  Cuando damos un paso más allá nos da miedo, tenemos una incertidumbre que nos frena. Pero, si no cruzamos la orilla jamás encontraremos preciosos océanos. 

Tener miedo es inevitable pero no debemos dejar que éste nos consuma. Además, cuando le hacemos frente nos damos cuenta de que no era para tanto y entonces, es cuando nos arrepentimos de todo el tiempo que hemos perdido. Además, es curioso, todos sabemos que un día u otro abandonaremos esta vida y eso no nos da miedo, vivimos cada día con total normalidad... 

No tengamos miedo al fracaso, porque el fracaso es inevitable y necesario. Mira la vida de cualquier persona de éxito y verás una larga lista de fracasos. Estos fracasos son la base del éxito.



SIEMPRE DEBEMOS ESTAR APRENDIENDO
He llegado a la conclusión de que el aprendizaje es la actividad fundamental de una vida exitosa y decidida. Si no somos capaces de aprender, dejamos de crecer, y eso significa la muerte. La vida nos ofrece un sinfín de oportunidades para aprender, y la situaciones más difíciles son de las que debemos de aprender.

Podemos y debemos aprender de todo lo que nos rodea. Aprendemos de las personas, de los animales, de las situaciones diarias, de los libros, de las diferentes músicas y culturas... Pero, sobre todo, y lo más importante, es que aprendamos de nosotros mismos.




"El éxito es aprender a ir de fracaso en fracaso sin desesperarse" -Winston Churchill-









Fuente: http://www.automotivacion.net/cinco-fundamentos-para-el-exito-en-la-vida/

jueves, 23 de octubre de 2014

¿Qué relación tienen la música y la geometría? (Introducción)

Empecé a interesarme por esta comparación cuando estudiaba armonía. Observé que la sonoridad de los intervalos (sin tener en cuenta su color armónico), desde un punto de energía o fuerza, cambiaba de una forma considerable entre los mayores o menores y justos. Consideré que podría ser desde un punto físico, el cual comprobé al de unos años estudiando el sonido, que era cierto. Todo esto está relacionado con la onda de cada nota, siendo el intervalo de cuarta justa el intervalo más fuerte en composición sonora. Lo veremos en uno de los próximos post.

La física, las matemáticas, la geometría... son aspectos que, a primera vista, podemos pensar que están muy alejados de la música, pero no es así y veremos por qué. Hoy profundizaremos en la geometría.

Con la ayuda de un artículo que salió hace unos años publicado en la revista estadounidense TIME llamado The Geometry of Music, sabemos que durante la historia han sucedido diversos estilos musicales y formas de entender la música, por lo que cuando escuchamos alguna sonata de Beethoven, un nocturno de Chopin o una coral de Bach, nos parecen totalmente distintas. Sin embargo, todas ellas se componen de progresiones de acordes (al menos tres sonidos a la vez) y algo que se podría entender como la melodía. Para mostrarnos todo esto que guarda en común toda la música que podamos escuchar, el compositor Dmitri Tymoczko ha desarrolado un método para representar los acordes mediante la geometría. No es el primero que lo intenta pero sí el que más convincente ha resultado. Así se explicaba en el artículo de la revista TIME:

"La respuesta de Tymoczko, que llevo a que la prestigiosa revista SCIENCE publicará su primer artículo sobre teoría musical, es que el cosmos de los acordes consiste en extraños espacios multidimensionales que se vuelven sobre sí mismos con una torsión [...]. Así el unísono de dos notas reside en un espacio plano, los acordes de tres notas residen en espacios similares a los prismasy los acordes más complejos habitan en espacios tan difíciles de visualizar como el universo multidimensional de la teoría de cuerdas [...].



Según Tymoczko, el descubrimiento es útil por al menos dos razones. 'Una es que los compositores han estado buscando la estructura geométrica de la música desde el comienzo de la música occidental sin saber realmente lo que estaban haciebdo.Es como si por ejemplo calculas un camino por la ciudad de Boston sin saber que algunas calles se cruzan. Entonces te enseñan un mapa y dices: wow no sabía que el Safeway estaba al lado de la discoteca. Ahora podemos mirar cientos de años atras y ver que se ha estado realizando la música de modo intuitivo sin saber que existen principios muy simples que describen este proceso".

De este modo Timoczko defiende que sería mucho más fácil componer explicar la música mostrando cómo varias composiciones se mueven a través de sus espacios, pudiendo ver cómo diferentes estilos de música se relacionan y evolucionan.




También podeis ver este vídeo basado en le trabajo de Dmitri que muestra con un ejemplo de un pieza de Chopin el equilibrio que existe en la composición. 

Espero que hayáis disfrutado con este artículo. Cuando yo indagué en ello quedé realmente petrificado con ciertas cosas que fui descubriendo. Próximamente más...


"Las matemáticas son la música de la razón" -Silvester-













Fuente: http://loshombresdethales.blogspot.com.es/2010/03/la-geometria-de-la-musica.html
https://ar.answers.yahoo.com/question/index?qid=20090812113922AAolV94