sábado, 28 de abril de 2018

La enfermedad más oculta del siglo XXI.

Siempre he sufrido pánico escénico y he tenido que hacer grandes esfuerzos para ponerme delante del público, ya sea liderando una banda o como músico de sesión. Las aglomeraciones no me gustan. Siempre he preferido y prefiero estar en la sombra. Pasar desapercibido.

Desde hace tres o cuatro años que sufro ansiedad, estrés, ataques de pánico imprevistos y cada vez soporto menos los espacios, abiertos y cerrados, con mucha gente y pocas personas. Desde un par de meses que la situación empeoró considerablemente. El estar contínuamente expuesto a la sobre información, acumular más responsabilidades, funciones y tareas de las que somos capaces de gestionar y asimilar, aprender a sobrevivir en vez de saber vivir, supeditados a un sistema mal construido, mal gestionado y adaptado a unos pocos acompañado de la inapropiada frase "para ya", etc, nos hace vivir al límite, por encima de nuestras posibilidades. Un conjunto de situaciones que lo único que nos provocan es que nos desvirtuemos y nos perdamos. Si el mayor reto del ser humano era conocerse a uno mismo, estamos consiguiendo, día tras día, minuto tras minuto, que el nuevo reto sea la superviviencia. Y lo peor de todo, cada vez, con menos herramientas.




Tras leer mucho, investigar, hablar, conocer diferentes médicos, osteópatas, terapeutas... te das cuenta de por qué se oculta. En parte por el posible rechazo que puede genenar, la inseguridad, el miedo, la falta de aceptación de uno mismo... aunque muchas veces por incapacidad y un bloqueo generalizado que anula tu mente y cuerpo, pasando estos a un segundo plano dejándolos vagar por la vida como si nada. Te anulas con un nivel de consciencia medio/bajo y comienzas a desvirtuar la realidad. Pero lo peor de todo llega cuando pierdes ilusión por aquello que ha podido generártela desde siempre, tu foco y objetivos se nublan dejándote llevar por la marea, y/o pierdes a la persona que quieres. La persona con la que existía un proyecto de vida común.

Cuando uno mismo se pierde, la cadena comienza a soltarse y ya no hay más remedio que romperla del todo para volver a colocar eslavón tras eslabón con la fe, la confianza y la ilusión de recuperar todo aquello que te hacía feliz.

Todo comenzaba de manera puntual pero llegó un momento donde la ansiedad y preocupación, estaban presentes la mayoría del tiempo, y casi por cualquier cosa hasta prácticamente interfiriendo en mi día a día. Si sentís alguno/s de estos síntomas deberíais empezar a tomar medidas:
  • Físicos: taquicardia, falta de aire, temblores, sudoración, náuseas, vómitos, dificultad motora, mareos entre otros.
  • Psicológicos y conductuales: sensación de peligro constante, inseguridad, inquietud, agobio, estado de alerta, bloqueos, impulsividad.
  • Cognitivos: confusión y dificultades para concentrarse o prestar atención.
  • Sociales: dificultad para expresarse, irritabilidad y ensimismamiento.
En mi caso he sufrido desde parálisis de diferentes zonas del cuerpo hasta la pérdida de visión del ojo izquiero durante un tiempo concreto. Lo que parecía llevadero y sin importancia ha acabado siendo el foco donde prestar más atención hoy en día. 

¿Cómo prevenirla?
Para prevenir y combatir la ansiedad es importante llevar un estilo de vida saludable, practicar ejercicio regularmente y al aire libre para despejar la mente, y por último, optar por practicar técnicas de relajación y meditación. Éstas te ayudarán a hacer frente a los momentos de crisis y poder canalizar y expulsar toda la ansiedad que está acumulada en ti.


Por otro lado soy una PAS (Personas Altamente Sensibles) donde gracias a ciertas charlas con personas especializadas entiendes el porqué, porqués que nacen desde que estás en el feto. No es algo que nos ayude en referencia a la ansiedad, por así decirlo, pero como todo tiene sus partes positivas. Os dejo un artículo que orienta a lo que supone ser una PAS: clicka aquí.

Espero que todo esto os haya ayudado de algún modo. A mí, tan solo con escribirlo y expresarlo abiertamente, me ha valido de mucho, y aún así mi vida ya ha empezado a cambiar: hábitos, retos, pensamientos, proyección de objetivos y nuevas motivaciones.

Mucho ánimo y suerte :)



Fuentes fotográfcias: 1) https://www.laansiedad.org/ansiedad/controlar-la-ansiedad-cinco-maneras.html 2) https://cacerespsicologo.com/personas-altamente-sensibles/

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